El Mercurio
01-02-14

"Píldora del Día Después en menores" se titula carta al Director de El Mercurio, firmada por varias sociedades científicas, señalando que "La Contraloría General de la República recientemente se ha referido a la entrega de anticoncepción de emergencia (AE) a adolescentes menores de 14 años". Para evitar interpretaciones erradas, las sociedades hacen importantes precisiones. Leer más

 


 

 

Adolescencia: tiempo para conocerse  

Desarrollo biológico  

Desarrollo psicológico  

Desarrollo social  

Salud de los y las adolescentes  

Construyendo un proyecto de vida  



Los cambios físicos

La adolescencia es en parte un hecho biológico que ocurre por el efecto de las hormonas sexuales femeninas (estrógenos y progesterona) y masculinas (testosterona) que se producen cuando se inicia el proceso de maduración de los ovarios y los testículos. Las hormonas son mensajeros químicos que le transmiten instrucciones a todas las partes del cuerpo para que crezcan y funcionen de una cierta manera. Los cambios son tanto internos como externos y se notan físicamente porque el cuerpo se va pareciendo cada vez más al de las personas adultas. Como las hormonas masculinas y femeninas tienen una forma diferente, actúan sobre los tejidos del organismo de distinta manera y hombres y mujeres van desarrollándose de manera también diferente. En esta etapa además se adquiere la capacidad de reproducirse, es decir, de tener hijos/as.

El periodo en el que se inician estos cambios hasta alcanzar la madurez de los órganos reproductores se llama pubertad. Los cambios comienzan en las mujeres más o menos a los 9 años y medio y en los hombres a los 12 años, y termina aproximadamente, a los 18 ó 19 años, pero hay muchas variaciones en la edad en que empieza el crecimiento (“estirón”). Ocasionalmente, puede existir un retraso en la aparición de los cambios físicos hasta los 14 ó 15 años, por problemas hormonales o nutricionales. Pero si existe un retraso aún mayor es bueno pedir la ayuda y orientación de algún especialista.

Estos cambios físicos a veces desorientan o hacen que los adolescentes se sientan incómodos. Muchas veces el crecimiento acelerado hace que los/as jóvenes pierdan un poco el control sobre sus cuerpos y se vuelvan torpes. Es común que rompan cosas involuntariamente, se les caigan las cosas y/o choquen con los muebles. También tienden a andar con la espalda doblada, y buscan posiciones cómodas para el cuerpo que les pesa y aún no controlan bien.

Como la adolescencia es una etapa de crecimiento acelerado, hay mucho apetito pero no siempre se come lo que el cuerpo necesita (proteínas, vitaminas). También puede cambiar el ritmo de las personas alternando períodos de actividad con períodos de flojera o cansancio. Cuando no hay un buen balance entre lo que se come, el ejercicio y las necesidades del crecimiento puede haber tendencia a la obesidad o anemia (falta de hierro en la sangre).

 
Cambios físicos que se producen en la pubertad
   Cambios en las mujeres
  • Crecen los pechos
  • Aparecen después las espinillas, la piel y el pelo se ponen grasos
  • Aparecen vellos en los genitales (vello púbico) y en las axilas
  • Aparece el olor axilar
  • Aumenta el tamaño de las caderas
  • Hay un crecimiento brusco o estirón puberal
  • Aparece la primera menstruación o menarquia
   Cambios en los hombres
  • Crecen los genitales (el pene y los testículos)
  • Aparecen vellos en los genitales (vello púbico), después en las axilas y más tarde la barba
  • Aparecen las espinillas, la piel y el pelo se ponen grasos
  • Aparece el olor axilar
  • Cambia la voz, se pone ronca. Se agranda la manzana de adán
  • Puede salir el semen en la noche (polución nocturna)
  • Hay un crecimiento brusco o estirón puberal
  • Se ensancha el tórax y aumenta la fuerza muscular
 
Diferencias en la producción de hormonas en mujeres y hombres

La producción de hormonas tiene algunas diferencias importantes entre hombres y mujeres. En el hombre, la producción hormonal una vez que se inicia se mantiene casi inalterable durante toda su vida, puesto que los testículos producen la misma cantidad de hormonas durante todo el mes, así también el hombre mantiene su capacidad de reproducirse hasta la vejez, pudiendo existir disminución de los ritmos y del vigor sexual con el tiempo.

En la mujer en cambio, la producción hormonal varía durante el mes, habiendo momentos del ciclo menstrual en que se produce un tipo predominante de hormonas, llamadas estrógenos, cuya función es preparar el cuerpo de la mujer para un posible embarazo, permitiendo la ovulación, haciendo crecer la parte del útero que recibirá al óvulo fecundado, y abriéndole camino a los espermios, para hacer que estos lleguen al útero más fácilmente. Se sabe que el estrógeno interviene en el desarrollo de las características sexuales de la mujer, y en este período, previo a la ovulación, la mujer se encuentra más receptiva al estímulo sexual. Después de la ovulación aparece en escena otra hormona, la progesterona. Esta hormona hace que las mujeres se vuelvan más sensibles y emotivas, más lentas, más irritables. También se encarga de mantener el útero en buenas condiciones en caso de haber un embarazo. La capacidad reproductiva de la mujer se mantiene hasta su última menstruación, más o menos a los 50 años, momento en que los ovarios dejan de producir hormonas y óvulos.

Las diferencias hormonales entre hombres y mujeres son motivo muchas veces de risa y bromas, las mujeres se sienten confundidas y no comprendidas por sus amigos hombres. Pero es bueno saber que las variaciones hormonales durante el ciclo menstrual probablemente influyen en la capacidad de las mujeres para ser más emotivas y emocionales y tolerar mejor el dolor y las situaciones de cambio. Bien comprendidas, estas variaciones deberían ser tomadas como aliadas y como una fortaleza de la naturaleza femenina.

 
Relación con el cuerpo

Cuando hay tantos cambios a veces nos podemos sentir raros/as, extraños/as o enfrentamos con ansiedad el conocimiento de nuestros cuerpos que se van haciendo diferentes. La aceptación de nuestro propio cuerpo es una parte importante de nuestro desarrollo durante la adolescencia. No hay que olvidar que en el cuerpo de mujeres y hombres suceden muchas cosas porque es el espacio que integra lo físico, lo emocional, lo intelectual, lo espiritual y la sexualidad.
Conocer y cuidar nuestro cuerpo es importante en la adolescencia. Mirarnos y recorrernos nos ayuda a conocernos, el espejo y las manos son aliados en esta tarea. También el ejercicio (deportes, gimnasia, baile, paseos) es un aliado ya que ayuda al desarrollo normal y previene la obesidad que preocupa porque altera la imagen física y es un riesgo para la salud.
La forma en que cada persona se relaciona con su cuerpo se da en un contexto cultural que está influenciado por las actitudes y creencias que expresan las personas con las que se vive y se relaciona. Algunas personas tienen sentimientos negativos sobre el cuerpo y lo miran con desconfianza, como si todo lo corporal fuera sucio. Esto es malo para el desarrollo armónico de las personas ya que el cuerpo es la imagen de lo que somos como personas.
La relación que se establece con el cuerpo determina actitudes respecto al lugar y espacio en el mundo, así como la auto-imagen y auto-estima, las relaciones sexuales y sociales. Determina la salud y la capacidad de protegerse y cuidarse.

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