La producción de
hormonas tiene algunas diferencias importantes entre hombres y mujeres.
En el hombre, la producción hormonal una vez que se inicia
se mantiene casi inalterable durante toda su vida, puesto que los
testículos producen la misma cantidad de hormonas durante
todo el mes, así también el hombre mantiene su capacidad
de reproducirse hasta la vejez, pudiendo existir disminución
de los ritmos y del vigor sexual con el tiempo.
En la mujer en cambio, la producción hormonal varía
durante el mes, habiendo momentos del ciclo menstrual en que se
produce un tipo predominante de hormonas, llamadas estrógenos,
cuya función es preparar el cuerpo de la mujer para un posible
embarazo, permitiendo la ovulación, haciendo crecer la parte
del útero que recibirá al óvulo fecundado,
y abriéndole camino a los espermios, para hacer que estos
lleguen al útero más fácilmente. Se sabe que
el estrógeno interviene en el desarrollo de las características
sexuales de la mujer, y en este período, previo a la ovulación,
la mujer se encuentra más receptiva al estímulo sexual.
Después de la ovulación aparece en escena otra hormona,
la progesterona. Esta hormona hace que las mujeres se vuelvan más
sensibles y emotivas, más lentas, más irritables.
También se encarga de mantener el útero en buenas
condiciones en caso de haber un embarazo. La capacidad reproductiva
de la mujer se mantiene hasta su última menstruación,
más o menos a los 50 años, momento en que los ovarios
dejan de producir hormonas y óvulos.
Las diferencias hormonales entre hombres y mujeres son motivo muchas
veces de risa y bromas, las mujeres se sienten confundidas y no
comprendidas por sus amigos hombres. Pero es bueno saber que las
variaciones hormonales durante el ciclo menstrual probablemente
influyen en la capacidad de las mujeres para ser más emotivas
y emocionales y tolerar mejor el dolor y las situaciones de cambio.
Bien comprendidas, estas variaciones deberían ser tomadas
como aliadas y como una fortaleza de la naturaleza femenina.
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