No todas las prácticas sexuales
tienen el mismo riesgo de adquirir el VIH. Algunas hacen que la
transmisión del virus sea más directa y fácil.
Prácticas
de mayor riesgo:
Penetración anal
y/o vaginal sin condón.
Prácticas
de menor riesgo:
contacto de los genitales
con la boca o sexo oral. Hay mayor riesgo si existen heridas
o lesiones en la boca, o si se han cepillado los dientes poco
tiempo antes del sexo oral (pueden quedar heridas en las encías
que favorecen el contagio).
Prácticas
sin riesgo:
caricias, masturbación
mutua, besos profundos, masajes, etc. No trasmiten el VIH, siempre
que no existan heridas que puedan poner en contacto la sangre
del portador/a de VIH con lesiones del receptor/a.