| Los humanos son mamíferos y la manera
de reproducirse comparte las características de este grupo:
sexual, biparental, vivípara, produciendo generalmente un/a
recién nacido/a único/a y ocurre en forma de episodios.
Reproducción bisexual: Ser bisexuados implica la necesidad
de formar parejas que puedan reproducirse e, idealmente, hacerse
cargo en forma conjunta de los niños que nacen. La sexualidad
es una parte muy importante en la vida.
Ser vivíparos: El embarazo se desarrolla en el interior del
cuerpo de la mujer. La mujer corre los riesgos de salud que pueden
producirse en el embarazo anormal, en el parto y el aborto.
Crías inmaduras: Se nace muy inmaduro/a sin la capacidad
de cuidarse a sí mismo/a y se depende totalmente de las personas
que nos cuidan para poder vivir. Los cuidados de ambos padres y
la familia son importantes, aunque la lactancia y el cuidado en
las etapas más tempranas dependen particularmente de la madre.
Desarrollar las capacidades del cerebro requiere de educación
y transformarse en adultos pasa por muchas etapas.
Carácter episódico: Los embarazos se producen sólo
en una etapa de la vida de la mujer, quien es fértil solo
durante algunos días de cada mes.
Esta manera de reproducirse tiene dos elementos
que han sido fundamentales para que se seamos la especie más
evolucionada en el planeta:
- Permite el mayor intercambio de material genético, necesario
para crear la variedad de individuos que forman la especie.
- Permite el crecimiento y desarrollo del sistema nervioso después
del nacimiento, lo que sirve de base para el desarrollo de las
habilidades.
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