El virus del herpes simple (VHS) se transmite de una persona portadora a otra por contacto piel con piel, o piel con mucosas (que son las áreas húmedas como la zona vaginal, la bucal y anal). El virus se desprende de úlceras o heridas visibles, de una erupción o desde ampollas durante los brotes de la enfermedad, pero también se puede desprender del área entre brotes de los síntomas, es decir, puede ser transmitido incluso cuando la persona no manifiesta ningún signo de la enfermedad. Hasta el 60% de las personas que presentan infección por VHS genital no muestran signos de la enfermedad y no saben que son portadoras. La posibilidad de transmitir el herpes puede ser reducida evitando el sexo cuando los signos de herpes están presentes, y usando preservativos en los períodos entre episodios.
Aproximadamente el 80% de las personas que presentan un primer episodio causado por el VHS tipo 2 (el tipo 1 es más común en el herpes labial) tendrán al menos un nuevo episodio en su vida, mientras sólo el 50% de las personas con VHS tipo1 experimentarán un nuevo episodio. Lo más común son episodios ocasionales (alrededor de 4 ataques por año) aunque una minoría puede presentar episodios aun más frecuentes.
El episodio inicial ocurre generalmente 2 a 12 días después del contacto sexual con una persona con infección activa. En cambio la recurrencia, tiene lugar cuando el virus se multiplica en los ganglios nerviosos y las partículas del virus viajan por el nervio al sitio de la infección primaria en la piel o en las mucosas como la boca, vagina, etc. Aún no se sabe exactamente por qué el virus se reactiva y los factores causales pueden separarse entre físicos (menstruación, actividad sexual, exposición solar, otras infecciones locales) y psicológicos (estrés). |