Sexualidad

La sexualidad es un aspecto central del ser humano que está presente a lo largo de su vida. Abarca el sexo, las identidades y los roles de género, la orientación sexual, el erotismo, el placer, la intimidad y la reproducción. Se siente y se expresa a través de pensamientos, fantasías, deseos, creencias, actitudes, valores, comportamientos, prácticas, roles y relaciones. Si bien la sexualidad puede incluir todas estas dimensiones, no todas ellas se experimentan o expresan siempre. La sexualidad está influida por la interacción de factores biológicos, psicológicos, sociales, económicos, políticos, culturales, éticos, legales, históricos, religiosos y espirituales (OMS 2018).

La sexualidad es parte integral de la vida humana, porque se nace y se muere sexuado/a. Va acompañando a las personas y se expresa en forma diferente a lo largo de la vida. Es parte básica del crecimiento, del auto-conocimiento, del desarrollo y de la identidad como seres humanos. Se relaciona con los sentimientos, las emociones, los valores, los pensamientos e ideas y las experiencias de cada persona. Es un asunto complejo que influye en la comunicación entre las personas, ya que cada persona es percibida por los demás y, a su vez, percibe a las otras personas según sean hombres o mujeres.

La sexualidad ocurre en el cuerpo, y en ella participan los sentidos (tacto, vista, olfato, audición, gusto), las hormonas (los mensajeros químicos), las ideas, los valores y las emociones que las personas tienen y, por lo tanto, influye en la salud del cuerpo y la mente. Una sexualidad íntegra requiere establecer un conocimiento personal e íntimo sobre sí mismo y el otro/a, en un terreno en el que se desarrollan la comunicación y la afectividad mutuas.

La sexualidad es también una necesidad que se expresa como el deseo de contacto físico y emocional, de intimidad, de ternura, de placer y que estrecha las relaciones humanas. Es parte del amor, del erotismo, de los afectos y del deseo. La sexualidad no es sólo tener relaciones sexuales (coito) y no se limita al hecho de tener o no placer. El desarrollo de una sexualidad plena es esencial para el bienestar de los/as individuos, el interpersonal y el de las sociedades.

El término “sexualidad” se refiere a una dimensión fundamental del hecho de ser un ser humano que se experiencia y se expresa en todo lo que somos, sentimos, pensamos y hacemos.

Está basada en el sexo e incluye al género, las identidades de sexo y género, la orientación sexual, el erotismo, la vinculación afectiva y el amor, y la reproducción.

Se experimenta o se expresa en forma de pensamientos, fantasías, deseos, creencias, actitudes, valores, actividades, prácticas, roles y relaciones.

La sexualidad es el resultado de la interacción de factores biológicos, psicológicos, socioeconómicos, culturales, éticos y religiosos o espirituales. Si bien la sexualidad puede abarcar todos estos aspectos, no es necesario que se experimenten ni se expresen todos (OPS, 2000).

 

SEXO

El sexo son las características biológicas que definen a los seres humanos como hombre o mujer. Estos conjuntos de características biológicas tienden a diferenciar a los humanos como hombres o mujeres, pero no son mutuamente excluyentes, ya que hay individuos que poseen ambos (OMS 2018).

Se nace hombre, mujer o con sexo indeterminado (personas intersex) que nacen con caracteres sexuales físicos o biológicos, que no se ajustan a la definición típica del hombre o de la mujer. Estos caracteres pueden ser evidentes al nacer o desarrollarse más adelante, a menudo en la pubertad.

 

GÉNERO

El género se refiere a las características de mujeres y hombres que se construyen social y culturalmente. Esto incluye normas, comportamientos y roles asociados con ser mujer, hombre, así como las relaciones entre ellos. En la actualidad, como construcción social, el género varía de una sociedad a otra y puede cambiar con el tiempo (OMS 2018).

En la actualidad se reconoce también la existencia de personas de género no binario que pueden identificarse con un tercer género ajeno al binarismo (género disidente); con dos (bigénero) o más géneros (pangénero) simultáneamente; tener un género fluido que transicione entre dos o más géneros de forma perpetua o esporádica; o ser agénero si no se identifican con ningún género total o parcialmente (Richards, Christina; Bouman, Walter Pierre; Barker, Meg-John (2017). Genderqueer and non-binary genders).

 

IDENTIDAD DE GÉNERO

La identidad de género se refiere a la experiencia de género interna e individual profundamente sentida de una persona, que puede corresponder o no a la fisiología de la persona o al sexo designado al nacer (OMS 2018).

Cisgénero: es un término utilizado para describir a personas cuya percepción de su propio género coincide con el que se les asignó al nacer. La identidad de género no es lo mismo que la orientación sexual o las características sexuales.

Transgénero (trans): es un término que se utiliza para describir a las personas que no se sienten identificados con el sexo que se les asignó al nacer, incluye a mujeres y hombres trans, además de las personas de género no binario.

 

EXPRESIÓN DE GÉNERO

La expresión de género es la forma en que manifestamos nuestro género mediante nuestro comportamiento y nuestra apariencia. Podría incluir la forma de hablar, gesticulación, modo de vestir, comportamiento personal, comportamiento o interacción social, modificaciones corporales, entre otros. Para muchas personas, su expresión de género se ajusta a las ideas que la sociedad considera apropiadas para su género, mientras que para otras no. Las personas cuya expresión de género no se ajusta a las normas y expectativas sociales, pueden ser objeto de diferentes tipos de violencia como acoso y agresiones físicas, sexuales o psicológicas. La expresión de género de una persona no siempre está vinculada con su sexo biológico, su identidad de género o su orientación sexual. (ONU, depto. derechos humanos 2014).

 

ORIENTACION SEXUAL

La orientación sexual está definida por el género de las personas por las cuales nos sentimos atraídos física, emocional y sentimentalmente. Es la atracción sexual por un hombre, una mujer, ambos u otros. La orientación sexual no se define por la forma de comportarse, de hablar o de vestirse, sino por el deseo y/o la atracción sexual que cada persona siente hacia otros.

Definiremos las tres categorías principales de orientación sexual, sin embargo, hay muchas otras
orientaciones que visibilizan diversas formas de amar y explorar.

Heterosexual: persona que siente atracción emocional, afectiva y sexual hacia personas de un género distinto al propio.

Homosexual: Persona que siente atracción emocional, afectiva y sexual hacia personas de su mismo género.

Por lo general, las personas se refieren a los términos gay y lesbiana para la persona homosexual
que se identifica como hombre y como mujer respectivamente.

Bisexual: Persona que se siente atraída emocional, afectiva y sexualmente hacia hombres y mujeres.

Es importante considerar que una experiencia de actividad sexual homosexual no implica que la persona se identifique o pueda ser identificada dentro de la categoría homosexual. La actividad sexual es entendida como una conducta y, por tanto, puede darse sin implicar la dimensión sentimental o emocional con las que comúnmente se le asocia.

La homosexualidad y bisexualidad en la actualidad no son consideradas como patologías.

Es importante no confundir la orientación sexual con la identidad de género ya que las personas con una orientación sexual distinta a la heterosexual, se pueden identificar igualmente con el género concordante a su sexo biológico.

Durante la adolescencia puede haber dudas, confusión y cambios respecto a la orientación sexual que pueden ser pasajeros o mantenerse en el tiempo y que van acompañadas de prácticas de exploración.

Habitualmente la definición de la orientación sexual se produce al final de la adolescencia o en la etapa de los 19 a 24 años.

En Chile no es fácil tener una orientación sexual o identidad de género, diferente a las más comunes, el rechazo a las personas homosexuales, sean éstas hombres o mujeres, así como a las personas transgénero, se denomina homofobia, que se basa fundamentalmente en ideas equivocadas y juicios negativos de personas que son distintas, y puede producir conductas antisociales en contra de las personas que no son heterosexuales o son de género no binario.

 

Las personas tienen el derecho a no ser discriminados por su orientación sexual ni por su identidad de género y cada uno/a es libre de manifestarse como y cuando lo decida.