Salud y derechos sexuales y reproductivos

 

SALUD SEXUAL

La salud sexual es un estado de bienestar físico, mental y social en relación con la sexualidad. Requiere un enfoque positivo y respetuoso de la sexualidad y de las relaciones sexuales, así como la posibilidad de tener experiencias sexuales placenteras y seguras, libres de toda coacción, discriminación y violencia (OMS 2021).

La salud sexual se relaciona íntimamente con la capacidad y el derecho que tienen las personas de disfrutar y expresar su sexualidad sin riesgos, como por ejemplo el de adquirir infecciones transmitidas sexualmente o embarazos no planificados.

La salud sexual implica ser capaz de expresar y sentir placer, tener relaciones sexuales que se desean y se escogen. Teniendo además el acceso a información correcta y suficiente, a educación sexual y a servicios de salud integrales.

Una sexualidad sana requiere conocimiento de sí mismo/a, respeto hacia uno/a mismo/a y hacia los demás, comprensión, responsabilidad en el manejo de la libertad, sensibilidad hacia los sentimientos y necesidades propias y de otras personas.

SALUD REPRODUCTIVA

La salud reproductiva es la condición en la cual se logra el proceso reproductivo en un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente ausencia de enfermedades (OMS 2021). Involucra todos los aspectos relacionados con el sistema reproductivo, sus funciones y procesos a lo largo de la vida, incluyendo la posibilidad de tener una sexualidad responsable, satisfactoria y segura, así como la libertad de tener hijos si se desea y cuando se decida.

Incluye el derecho de las personas de acceder a la información, a los métodos de regulación de la fertilidad seguros, eficaces, asequibles y aceptables y a servicios de salud integrales que permitan también el seguimiento adecuado durante el embarazo y que ofrezcan a las parejas la oportunidad de tener hijos(as) sanos(as).

Estas definiciones implican que las personas tengan la capacidad de reproducirse, que puedan hacerlo con los mínimos riesgos, que se pueda regular la fertilidad de modo que las personas puedan decidir libremente si tener o no hijos, cuantos y cuando, y que puedan disfrutar de relaciones sexuales sanas y felices. También implican que la reproducción se complete de modo satisfactorio a través de la supervivencia, el crecimiento y desarrollo del lactante de modo que los hijos y las hijas puedan llegar en óptimas condiciones a la vida adulta. Implica además que se pueda vivir con seguridad el embarazo y el parto, que puede conseguir la regulación de fertilidad sin riesgos para la salud, y que las personas pueden tener relaciones sexuales seguras y placenteras.

Para que la salud sexual y reproductiva sea posible se requiere de información y tener acceso a los servicios y tecnologías necesarias para tomar decisiones en materia de sexualidad y reproducción.

 

DERECHOS SEXUALES Y REPRODUCTIVOS

Los derechos sexuales y reproductivos son un conjunto de derechos que se relacionan con la sexualidad y la reproducción de las mujeres y los hombres. Son los derechos que tienen todas las personas, sin discriminación de ningún tipo, a tomar decisiones con libertad y sin violencia. Es el derecho a tener la posibilidad de alcanzar el máximo bienestar y la mejor calidad de vida.

Los derechos sexuales y reproductivos forman parte de los derechos humanos, y se vinculan con el derecho a la salud, a la libertad individual, a la libertad de pensamiento, de conciencia y religión, de opinión y expresión, a la información y educación, a formar o no una familia, a vivir libre de maltrato, a los beneficios del progreso científico, entre otros.

Los derechos humanos son normas que permiten funcionar socialmente y relacionarse con otras personas. Los derechos protegen de los abusos, de las agresiones y de las discriminaciones. Están basados en valores que buscan garantizar las libertades, la seguridad personal y colectiva y las condiciones mínimas para que las personas puedan atender sus necesidades básicas con dignidad. Así como se deben exigir los derechos también es importante respetar los derechos de los demás y es por eso que también se tienen deberes.

Son los derechos de las personas a:

Tener acceso real a la educación y la información en sexualidad para poder decidir ejercerla o no y poder vivirla en forma segura, sin riesgo de infecciones de transmisión sexual u otros daños a la salud y en forma independiente de la reproducción. Para esto se requiere contar con información adecuada y suficiente sobre la biología del propio cuerpo, la sexualidad y la reproducción, para poder tomar las decisiones más adecuadas.

Tener una vida libre de violencia, que rechaza las agresiones físicas, sicológicas y sexuales. Esto implica contar con efectiva protección legal contra la violencia sexual, y con información sobre las instancias y los mecanismos para enfrentar este problema.

Tener acceso real a servicios de salud sexual y reproductiva de buena calidad, que respondan a las necesidades específicas de los diferentes períodos de la vida, incluyendo la atención adecuada del embarazo, parto y post-parto. Esto incluye el derecho a no morir por causas evitables relacionadas con el embarazo o parto.

Recibir atención en que se respete la confidencialidad y la intimidad en la atención de salud sexual y reproductiva para poder confiar los sentimientos y acciones de la vida privada a quién se estime conveniente, ya sea médico/a, matrona u otro personal de salud.

Poder decidir libre y responsablemente si tener o no tener hijos, el número y espaciamiento de estos, lo que requiere tener acceso real a la información, educación y medios para una adecuada toma de decisiones. Este derecho incluye acceso a métodos anticonceptivos seguros y eficaces, tanto femeninos como masculinos, ya que todos tenemos el derecho a acceder a los beneficios del progreso científico.

  • Ser libre y autónoma/o tanto en la expresión de la propia identidad de género como de la orientación sexual.
  • Tener acceso a la prevención y tratamiento de las enfermedades del aparato reproductivo, incluyendo infecciones de transmisión sexual y SIDA.
  • Estar libre de todo tipo de discriminación: por ejemplo, como joven o adolescente no se puede ser expulsada del colegio por estar embarazada. Si se es homosexual o transgénero, tampoco debe ser un impedimento para estudiar en el colegio u otro tipo de institución de educación.
  • El derecho al pleno respeto a la integridad del cuerpo.
  • El derecho a la educación y la información en sexualidad.
  • El derecho a explorar la propia sexualidad sin miedo, vergüenza, falsas creencias y culpas.
  • El derecho a expresar la sexualidad independientemente de la reproducción.
  • El derecho a decidir si se quiere o no tener hijos/as, y cuándo.
  • Derecho a la vida: a no morir por causas evitables relacionadas con el embarazo, parto o aborto no seguro.
  • El derecho a la salud sexual para lo cual se requiere acceso a toda la información sobre sexualidad y salud, educación y servicios confidenciales de la más alta calidad posibles.
  • El derecho a una vida libre de violencia, que rechaza las agresiones físicas, sicológicas y sexuales.
  • El derecho a la libertad y seguridad, decidiendo tener o no relaciones sexuales, con quién y con qué frecuencia.
  • El derecho a formar pareja o no, casarse o no y de formar o no una familia de acuerdo a las preferencias de cada persona.
  • El derecho a la atención y protección de la salud y el derecho a los beneficios del progreso científico.
  • El derecho a la intimidad y a confiar los sentimientos de la vida privada a quién se estime conveniente, ya sea médico/a, matrona u otro personal de salud.