Sexualidad y Diversidad

SEXUALIDAD
 
GÉNERO
 
IDENTIDAD DE GÉNERO
 
EXPRESIÓN DE GÉNERO
 
ORIENTACIÓN SEXUAL
 

ACTIVIDAD SEXUAL
 

PLACER SEXUAL
 

ACERCAMIENTO SEXUAL – GRADOS DE PETTING (CARICIAS)
 

RESPUESTA SEXUAL
 

ABSTINENCIA SEXUAL
 

SEXUALIDAD Y DISCAPACIDAD
 

EDUCACIÓN SEXUAL

SEXUALIDAD

La sexualidad es un aspecto central del ser humano que está presente a lo largo de su vida. Abarca el sexo, las identidades y los roles de género, la orientación sexual, el erotismo, el placer, la intimidad y la reproducción. Se siente y se expresa a través de pensamientos, fantasías, deseos, creencias, actitudes, valores, comportamientos, prácticas, roles y relaciones. Si bien la sexualidad puede incluir todas estas dimensiones, no todas ellas se experimentan o expresan siempre. La sexualidad está influida por la interacción de factores biológicos, psicológicos, sociales, económicos, políticos, culturales, éticos, legales, históricos, religiosos y espirituales.

OMS 2018

La sexualidad es parte integral de la vida humana va acompañando a las personas y se expresa en forma diferente a lo largo de la vida. Es parte básica del crecimiento, del auto conocimiento, del desarrollo y de la identidad como seres humanos. Se relaciona con los sentimientos, las emociones, los valores, los pensamientos e ideas y las experiencias de cada persona. Es un asunto complejo que influye, además, en la comunicación entre las personas.

Parte de la construcción de la propia sexualidad ocurre en el cuerpo, y en ella participan los sentidos (tacto, vista, olfato, audición, gusto), las hormonas (los mensajeros químicos), las ideas, los valores y las emociones que las personas tienen y, por lo tanto, influye en la salud del cuerpo y la mente. Una sexualidad íntegra requiere establecer un conocimiento personal e íntimo sobre sí mismo primero, y luego del otro/a, en un terreno en el que se desarrollan la comunicación y la afectividad mutuas.

La sexualidad es también una necesidad que se expresa como el deseo o la ausencia de deseo de contacto físico y emocional, de intimidad, de ternura, de placer y que estrecha las relaciones humanas. Es parte del amor, del erotismo, de los afectos y del deseo. La sexualidad no es sólo tener relaciones sexuales (coito) y no se limita al hecho de tener o no placer. El desarrollo de una sexualidad plena es esencial para el bienestar de los/as individuos, el interpersonal y el de las sociedades.

El término «sexualidad» se refiere a una dimensión fundamental del hecho de ser un ser humano que se experiencia y se expresa en todo lo que somos, sentimos, pensamos y hacemos.  La sexualidad es el resultado de la interacción de factores biológicos, psicológicos, socioeconómicos, culturales, éticos y religiosos o espirituales. Si bien la sexualidad puede abarcar todos estos aspectos, no es necesario que se experimenten ni se expresen todos.

OPS, 2000

La Sexualidad es reconocida como fuente de placer y bienestar cuando es vivida plenamente, de esta manera, contribuye a la realización personal y a la satisfacción. Es importante, ya que la comprensión de su definición y la identificación de los distintos elementos que contiene, son la base del entendimiento de los conceptos que se desprenden de ella.

WAS, 2014

¿Quién soy sexualmente?

La respuesta a esta pregunta puede ser muy amplia, e incluso difícil de responder, sin embargo, la base, es entender que es una construcción que se crea a base de 3 dimensiones:

  • Dimensión biológica: sexo
  • Dimensión social: género
  • Dimensión motivacional: Orientación sexual

Todo Mejora, 2017

SEXO

El sexo son las características biológicas, genéticas, cromosómicas, fisiológicas, endocrinas y anatómicas, que definen a los seres humanos como macho, hembra o intersexual. Estos conjuntos de características biológicas tienden a diferenciar a los humanos como machos o hembras, pero no son mutuamente excluyentes, ya que hay individuos que poseen ambos.

OMS 2018

De acuerdo a estas características, se puede nacer macho o hembra, o con características compartidas para ambos sexos siendo incluso imposible clasificar en alguna de las categorías previamente nombradas. Actualmente, en Chile, existen leyes y normativas que protegen a las personas intersex, ya que antes, se permitía que un tercero, como un médico, por ejemplo, tomara decisiones sobre la intervención de ese cuerpo, sin embargo, ahora no se permite a menos que sea estrictamente necesario por cuestiones de salud.

GÉNERO

El género se refiere a las características de cada sexo biológico que se construyen social y culturalmente. Esto incluye normas, comportamientos y roles asociado con ser mujer u hombre, así como las relaciones entre ellos. En la actualidad, como construcción social, el género varía de una sociedad a otra y puede cambiar con el tiempo.

OMS 2018

El género no sólo tiene relación a la asociación con las características de lo femenino y masculino, si no que involucra también, lo que la sociedad espera de cada uno de los sexos y que a cada persona le puede gustar o no. Involucra los roles que cada sociedad espera que cumpla cada sexo, por ejemplo, el rol de la mujer como madre o el de los hombres como proveedores. Este concepto, de roles de género, va mutando entre sociedad y sociedad, y dentro una misma comunidad puede ir evolucionando de acuerdo a los cuestionamientos, ideas y acuerdos entre las personas.

Estudiar el género implica reconocer que existen relaciones de poder entre lo masculino y lo femenino, que han sido marcadas históricamente por la subordinación. El género no es natural, universal ni estable, por el contrario, es el modo en que cada cultura define los roles, las funciones y las identidades asociadas a lo femenino y lo masculino, a través de símbolos, normas e instituciones, de manera tal, que parecen ser naturales e inmutables.

Moreno, 2015

En la actualidad se reconoce también la existencia de personas de género no binario que pueden identificarse con un tercer género ajeno al binarismo (género disidente); con dos (bigénero) o más géneros (pangénero) simultáneamente; tener un género fluido que transicione entre dos o más géneros de forma perpetua o esporádica; o ser agénero si no se identifican con ningún género total o parcialmente.

Richards, Christina; Bouman, Walter Pierre; Barker, Meg-John, 2017

En síntesis, se refiere al reconocimiento y aceptación del cuerpo como femenino o masculino en relación a lo que la sociedad ha construido por pertenecer a la categoría biológica de mujer u hombre. Sin embargo, en la experiencia humana, ese sentir no necesariamente corresponde al sexo asignado al nacer.

Todo mejora, 2017

 
IDENTIDAD DE GÉNERO

La identidad de género se refiere a la experiencia de género interna e individual profundamente sentida de una persona, que puede corresponder o no a la fisiología de la persona o al sexo designado al nacer

OMS 2018

Incluye la vivencia personal del cuerpo y otras expresiones de género, incluyendo la vestimenta, el modo de hablar y los modales.

Principios de Yogyakarta, 2017

Cisgénero: es un término utilizado para describir a personas cuya percepción de su propio género coincide con el que se les asignó al nacer. La identidad de género no es lo mismo que la orientación sexual o las características sexuales.

Transgénero (trans): es un término que se utiliza comúnmente para describir a las personas que no se sienten identificados con el sexo que se les asignó al nacer. El término “trans” es un poco más amplio de lo que se cree, ya que abarca distintos conceptos como trans género, trans sexual, travesti y transformista.

Lo anterior, es útil para poder reconocer una de las muchas dimensiones de la sexualidad, sin embargo, es importante recordar que cada persona es libre de identificarse, reconocerse y asumir su identidad como ella misma quiera e incluso transitar más de una vez entre distintas identidades.  Es vital mantener el respeto hacia un otro y priorizar el respeto a la persona.

Además de los prejuicios y la discriminación en la sociedad en general, el estigma puede contribuir al abuso y la negligencia en las relaciones con los compañeros y los miembros de la familia, lo que a su vez, puede provocar angustia psicológica. Sin embargo, estos síntomas son inducidos socialmente y no son inherentes a ser transexual, transgénero o no conforme con el género.

WPATH, 2011

EXPRESIÓN DE GÉNERO

La expresión de género es la forma en que manifestamos nuestro género mediante nuestro comportamiento y nuestra apariencia. Podría incluir la forma de hablar, gesticulación, modo de vestir, comportamiento personal, comportamiento o interacción social, modificaciones corporales, entre otros. Para muchas personas, su expresión de género se ajusta a las ideas que la sociedad considera apropiadas para su género, mientras que para otras no en general, son sujetos de discriminación por eso. La expresión de género de una persona no siempre está vinculada con su sexo biológico, su identidad de género o su orientación sexual.

ONU, 2014

Si bien la mayoría de las personas se presentan socialmente en roles de género claramente masculinos o femeninos, algunas personas se presentan en un rol de género alternativo, como genderqueer (no binario) o específicamente transgénero. Todas las personas tienden a incorporar características masculinas y femeninas en su expresión de género de diversas formas y en diversos grados.

Bockting, 2008

ORIENTACIÓN SEXUAL

La orientación sexual está definida por el género de las personas por las cuales nos sentimos atraídos física, emocional y sentimentalmente. Es la atracción sexual por un hombre, una mujer, ambos u otros. La orientación sexual no se define por la forma de comportarse, de hablar o de vestirse, sino por el deseo y/o la atracción sexual que cada persona siente hacia otros.

Principios de Yogyakarta, 2017

Existen distintas categorías de orientación sexual, sin embargo, es importante mencionar que además de las que se mencionarán a continuación hay muchas otras, ya que cada persona es libre de explorar su orientación sexual de distintas maneras.

Heterosexual: persona que siente atracción emocional, afectiva y sexual hacia personas de un género distinto al propio.

Homosexual: Persona que siente atracción emocional, afectiva y sexual hacia personas de su mismo género. Por lo general, las personas se refieren a los términos gay y lesbiana para la persona homosexual.

Bisexual: Persona que se siente atraída emocional, afectiva y sexualmente hacia hombres y mujeres.

Pansexual: Persona que siente atracción por otra persona independiente de su género, identidad sexual u otra característica.

Demisexual: Persona que necesita una conexión emocional para que, quizás, haya atracción sexual

Asexuales Chile, 2017

Asexual: Persona que no siente atracción sexual por otros, independiente de su género o sexo. Puede transitar desde asexualidad completa o a ser no asexual, o ser gris asexual y sentir atracción sexual en situaciones específicas y/o con menor intensidad.

Asexuales Chile, 2017

Es importante considerar que una experiencia de actividad sexual no determina la orientación sexual. La actividad sexual es entendida como una conducta y, por tanto, puede darse sin implicar la dimensión sentimental o emocional con las que comúnmente se le asocia.  Es importante no confundir la orientación sexual con la identidad de género ya que las personas con una orientación sexual distinta a la heterosexual, se pueden identificar igualmente con el género concordante a su sexo biológico.

Durante la adolescencia puede haber dudas, confusión y cambios respecto a la orientación sexual que pueden ser pasajeros o mantenerse en el tiempo y que van acompañadas de prácticas de exploración. Habitualmente la definición de la orientación sexual se produce al final de la adolescencia o en la etapa de los 19 a 24 años. Sin embargo, es necesario recordar, que la sexualidad es algo que puede cambiar a lo largo de la vida, por tanto, una persona puede identificar su género y orientación sexual de manera distinta a lo largo de distintas etapas de su vida.

En Chile, no es fácil tener una orientación sexual o identidad de género, diferente a las más comunes, el rechazo a las personas homosexuales, sean éstas hombres o mujeres, así como a las personas trans género, se denomina homofobia, que se basa fundamentalmente en ideas equivocadas y juicios negativos de personas que son distintas, y puede producir conductas antisociales en contra de las personas que no son heterosexuales o son de género no binario.

La homosexualidad y bisexualidad en la actualidad no son consideradas como patologías, todas las personas tienen el derecho a no ser discriminados por su orientación sexual ni por su identidad de género y cada uno/a es libre de manifestarse como y cuando lo decida.

La sexualidad tiene que ver con muchos aspectos, entre ellos con la actividad sexual y coital. La actividad sexual y coital son expresiones de la sexualidad de cada persona en que se busca erotismo y placer a través de prácticas consigo mismo o en contacto con otra persona. En este último caso, lo ideal es que ocurra en una relación de personas que se unen en un vínculo afectivo y siempre debe ser la expresión libre de los deseos de ambos.

ACTIVIDAD SEXUAL

La actividad sexual es la expresión conductual de la sexualidad personal donde el componente erótico de la sexualidad es el más evidente. La actividad sexual se caracteriza por los comportamientos que buscan erotismo y es sinónimo de comportamiento sexual.

Organización Panamericana de la Salud, 2000

Actividad sexual responsable

Vivir una sexualidad responsable, libre y amorosamente, sin miedo o culpa, requiere informarse sobre cómo funciona el cuerpo, para aprender y sentir lo que resulta placentero, aprender sobre los riesgos, las responsabilidades y consecuencias del hecho de tener sexo, para lo que hay que estar preparados/as. Esto significa, en el caso de la actividad sexual en pareja, respetar los valores, los ritmos y la decisión de la pareja y la propia decisión sobre el hecho de cuándo, cómo y con quién iniciar o no la vida sexual coital. Quien ejerce su sexualidad tiene que estar consciente de la importancia que para sí mismo/a, la pareja y la sociedad tienen sus actos y necesita asumir el compromiso de responder con madurez a este desafío o las consecuencias de no hacerlo.

Si se tienen relaciones sexuales de manera no planificada o poco responsable puede haber consecuencias negativas para la vida, por ejemplo, un embarazo no planificado o no deseado, un aborto y/o contraer alguna infección de transmisión sexual, entre ellas el VIH/SIDA, lo que puede generar mucha angustia e infelicidad en las personas.

La actividad sexual puede ser generadora de muchos momentos felices en la vida, pero también en esa área se puede provocar mucho daño, cuando no se vive libremente o hay violencia de por medio. También es importante informarse sobre el abuso sexual para denunciarlo y estar atenta/o a todas aquellas señales que alerten sobre actitudes que pueden ser abusivas o ir en contra de la propia voluntad de una persona.

El comportamiento sexual responsable se expresa en los planos personal, interpersonal y comunitario. Se caracteriza por autonomía, madurez, honestidad, respeto, consentimiento, protección, búsqueda de placer y bienestar. La persona que practica un comportamiento sexual responsable no pretende causar daño y se abstiene de la explotación, acoso, manipulación y discriminación. Una comunidad fomenta los comportamientos sexuales responsables al proporcionar la información, recursos y derechos que las personas necesitan para participar en dichas prácticas.

Organización Panamericana de la Salud, 2000

Afectividad y actividad sexual

La vinculación afectiva es la capacidad humana de establecer lazos con otros seres humanos mediante las emociones. La actividad sexual en pareja más plena se da cuando hay un vínculo afectivo entre las personas y cuando se transforma en un lenguaje que permite una comunicación más profunda.

A veces las personas pueden sentirse presionadas a tener relaciones sexuales precozmente por los medios de comunicación (diarios, televisión, revistas), los/as amigos/as y/o sus parejas. Lo importante es actuar de acuerdo a lo que uno quiere, no bajo presión de ningún tipo y antes de dar el primer paso informarse, para sentirse seguro/a, libre y sin miedos.

Además, el inicio de la vida sexual significa también iniciar el ejercicio de ciertos derechos, o sea que se puede decidir sobre el cuerpo y los sentimientos. Decidir, significa hacer algo por la propia voluntad y no dejarse llevar por la insistencia o las presiones de otra persona.

Es parte de los derechos sexuales el ejercicio de una sexualidad libre, responsable, sin riesgos, sin miedo y sin culpa, ya sea con uno mismo o con otras personas, asumiendo también la responsabilidad y consecuencias de nuestros actos, tanto en uno mismo, como en los demás.

Actividad sexual y reproducción

Hasta hace poco tiempo, en la evolución de la especie humana, la actividad sexual estuvo ligada a la reproducción, es decir, se consideraba que la actividad sexual se justificaba sólo por el hecho de procrear. Sin embargo, gracias al desarrollo de los métodos que controlan la natalidad, como los métodos anticonceptivos modernos, hoy en día se puede separar la actividad sexual de la reproducción. Las personas pueden desarrollarse y crecer, en un aspecto más íntimo y humano, en donde el placer, el deseo y el erotismo tienen cabida sin necesidad de reproducirse.

Las expectativas sexuales

Las personas que inician la actividad sexual tienen ideas o imágenes previas sobre el acto sexual que dependen del ambiente en que han vivido y de la educación sexual que han recibido. Las imágenes pueden ser falsamente positivas ya que más de alguna historia describe como los protagonistas tienen cero dificultades realizando un acto perfecto la primera vez que lo intentan. También puede haber imágenes falsas negativas por temores o culpas asociadas a la actividad sexual.

La mezcla de imágenes falsas, temores, ignorancia o malas experiencias previas puede afectar negativamente el inicio de la vida sexual con otros. Puede haber dificultades en las primeras experiencias, por la inexperiencia e inhibiciones frente a una nueva intimidad que lleven a no sentir placer y en personas de sexo masculino, por ejemplo, puede ocurrir que tengan problemas con la erección o eyaculen rápido. La información y educación, el afecto, la empatía y el respeto por lo que le pasa a la pareja ayudan a superar los posibles problemas.

Comunicación sobre sexo en pareja

Hay que vencer la vergüenza y el miedo a lo que vaya a decir la pareja si se decide a hablar de sexo. Lo mejor es ser franco/a y directo/a, buscando el momento oportuno. La sexualidad tiene que ver con los sentimientos hacia el otro/a, pero también con los valores y el respeto hacia uno/a mismo/a.

Si no se habla y por lo tanto no se le dice al otro lo que para uno resulta agradable o no, con lo que está de acuerdo y con lo que no, la experiencia de pareja puede terminar siendo negativa ya que uno de los dos se sentirá forzado a vivir la sexualidad de una manera que no le gusta. Es importante conversar acerca de las caricias, de prácticas y tipo de relaciones sexuales, fantasías, deseos, del método anticonceptivo que se puede usar para la prevención de un embarazo y/o de las infecciones de transmisión sexual.

 
PLACER SEXUAL

Existen distintas formas cómo las personas sienten placer, por ejemplo: existe el placer intelectual, el artístico, el creativo, el de los sentidos, etc. Y también existe el placer sexual. Este tipo de placer es complejo y cambia en las distintas personas, de acuerdo a sus experiencias personales, sus gustos, sus preferencias y sus valores e ideas.

El placer sexual comprende las distintas sensaciones agradables y placenteras asociadas a las experiencias sexuales. A menudo, estas sensaciones se producen por el contacto o prácticas sexuales con otra persona o consigo mismo, así como otras veces surge por pensamientos y fantasías.

Hay muchas formas diversas de proporcionarse placer sexual o proporcionárselo a su compañero o compañera.

Las relaciones sexuales son una forma de obtener placer sexual, pero no necesariamente la única. Las personas también pueden disfrutar simplemente de la intimidad: acurrucarse una junto a otra, acariciarse, hablar, disfrutar de la cercanía mutua, etc.

La Masturbación

Es estimular los órganos sexuales de una persona o los propios para proporcionar u obtener placer sexual. La masturbación es una práctica sexual normal, una forma de conocer y explorar las zonas del cuerpo que producen placer, con o sin llegar al orgasmo. Se puede practicar en solitario o hacerlo mutuamente en pareja si ambos lo desean. Al tocar el cuerpo se aprende sobre qué partes producen placer al ser estimuladas.

A algunas personas les puede producir vergüenza hablar de esto, pero no tiene nada de malo y no produce ninguna enfermedad. Tampoco hay una frecuencia establecida que se considere normal: mensual, semanal o diaria. Algunas personas se sienten bien masturbándose varias veces al día, otras casi nunca. Es una conducta privada y voluntaria, que depende de las creencias, la ética y la cultura de las personas.

Existen muchos mitos en relación con la masturbación, como por ejemplo de que sólo se masturban los hombres, porque la sexualidad masculina se muestra más culturalmente, negando la femenina, pero las mujeres también se masturban.

Además, hay algunas personas que no se masturban y eso también es normal.

ACERCAMIENTO SEXUAL – GRADOS DE PETTING (CARICIAS)

Las mujeres y los hombres sienten distinto. Las caricias son una forma de expresar el afecto o la atracción por la pareja y sirven para conocer el propio cuerpo y el del compañero/a. Los grados de Petting (significa caricias en inglés) o de acercamiento sexual son:

GRADO 1: 

Tomarse las manos, darse besos, abrazarse.

GRADO 2: 

Caricias sexuales sobre la ropa, que pueden incluso simular una relación sexual.

GRADO 3: 

Caricias sexuales bajo la ropa, pero sin penetración. Incluye estar desnudos y practicar sexo oral o masturbación mutuas.

GRADO 4: 

Coito o relación sexual con penetración vaginal o anal

Acto sexual o coito

El acto sexual o coito se refiere la inserción y empuje pélvico del pene en la vagina o el ano precedida, acompañada y seguida por manifestaciones corporales y psicológicas que le son características. Es decir, participa el cuerpo, las emociones y los afectos de la persona.

Para realizar un acto sexual placentero se requieren:

Condiciones anatómicas: órganos genitales normalmente desarrollados y maduros.

Condiciones hormonales: las hormonas sexuales influyen en el desarrollo de los órganos sexuales y en las conductas de las personas.

Estímulos nerviosos: los estímulos sensoriales despiertan el deseo sexual y ponen en funcionamiento los mecanismos de excitación sexual necesarios para la actividad sexual coital.

Condiciones psicológicas: el instinto sexual esta influenciado por factores como afectos y emociones, experiencias previas, valores, cultura, etc.

Otras prácticas sexuales

También hay relaciones sexuales en las que se estimulan los genitales con la boca (sexo oral).

Tanto en las relaciones sexuales coitales anales como en el sexo oral, no hay riesgo de embarazo, pero si de contraer infecciones.

Las personas tienen el derecho de decidir libremente y responsablemente con quien, cuándo y en qué forma tienen las relaciones sexuales.

RESPUESTA SEXUAL

Fases de la respuesta sexual: existen 3 fases en la respuesta sexual clásica: el deseo, la excitación y el orgasmo.

Deseo sexual

El deseo sexual es la necesidad o deseo de tener actividad sexual. A veces las personas pueden sentirse espontáneamente atraídas hacia otras personas para tener una experiencia sexual, en otras ocasiones la presencia de una persona atractiva o la existencia de una situación particular pueden desencadenar el deseo sexual.

El deseo sexual se origina en una parte especial del cerebro que controla las emociones. Durante la infancia esta zona y sus conexiones están muy poco activas. Durante la pubertad aumenta la producción de las hormonas llamadas andrógenos (mensajeros químicos) en hombres y mujeres, las que activan los centros sexuales en el cerebro y de esta forma las personas son capaces de sentir deseo sexual.

El deseo sexual tiene que ver con lo que ocurre antes de la actividad sexual propiamente tal, y se relaciona con la imaginación, la fantasía, los pensamientos y las palabras, que establecen una conexión consigo mismo o con otra persona. Cuando esta conexión se mantiene y crece en el tiempo se transforma en lo que se conoce como excitación, en el que participan los sentidos, las hormonas (mensajeros químicos), los pensamientos y las emociones de las personas. El deseo y la excitación producen una acumulación tal de energía que ésta puede liberarse a través de lo que se conoce como el orgasmo.

Todas las personas tienen la capacidad potencial de sentir deseo, placer y orgasmos de maneras diversas.

Hay algunas situaciones o enfermedades que pueden inhibir el deseo sexual por un tiempo o en forma permanente, por ejemplo, cuando se está deprimido, angustiado, temeroso y/o se están tomando algunos medicamentos.

Excitación sexual

Durante la excitación ocurren cambios físicos en los genitales y en diferentes órganos del cuerpo, estos cambios preparan a la persona para tener una relación sexual.

En la excitación los cambios más importantes que se producen son la vaso congestión de los genitales o sea que se dilatan los vasos sanguíneos y se llenan de sangre. Esto hace que en el hombre se produzca la erección del pene y en la mujer se hinche la vulva y la vagina produzca una secreción para lubricarla.

La vaso congestión de los genitales se produce por el sistema nervioso autónomo o sea que es una respuesta involuntaria del cuerpo frente al estímulo, y no depende de la voluntad de las personas.

La excitación sexual ocurre solo sí la persona esta relajada y dispuesta para el placer, esta etapa de la respuesta sexual puede ser inhibida si la persona está muy ansiosa, temerosa, cansada, etc.

Para que se llegue al estado de excitación es necesario que haya estímulos psíquicos y físicos. Entre los estímulos psíquicos están las fantasías, pensamientos, olores, visiones. Los estímulos físicos más importantes son tocar ciertas partes del cuerpo que producen mayor placer. Estas partes del cuerpo, se llaman zonas erógenas, y si son rozadas o tocadas se produce la excitación sexual. Lo que provoque excitación en una persona, no necesariamente quiere decir que le provoque excitación a otra.

Las zonas erógenas (que producen excitación sexual) más comunes para son:

  • Los genitales y la piel alrededor de ellos.
  • La boca, los labios, la lengua, los pezones, el cuello, las orejas.
  • Toda la piel o las partes del cuerpo que a través de las caricias produzca placer y/o excitación.

Orgasmo

Es el momento del máximo placer sexual. Es cuando se libera la energía acumulada durante toda la relación sexual. Dura apenas unos segundos y tras esa intensa sensación de placer físico viene un momento de profunda relajación o calma, a veces alegría. Algunas personas se duermen después del orgasmo. También se conoce por clímax y tiene muchos nombres populares como: “acabar, terminar”.

Durante el orgasmo ocurren cambios físicos en los genitales y diferentes partes del cuerpo en el hombre y la mujer. En el hombre se produce la eyaculación o salida del semen por el pene, y en la mujer se producen la contracción de algunos músculos genitales y de la vagina.

En la actividad sexual en pareja, no es necesario que los orgasmos de las dos personas se den simultáneamente para ser placenteros y tampoco es necesario llegar siempre a esa fase de la relación sexual.

Modelo de respuesta sexual

En la actualidad, el modelo de respuesta sexual lineal clásica ha sido reemplazado por un modelo circular, cíclico, dinámico y variabilidad interpersonal como se observa en la figura 1.

Figura 1: Modelo Alternativo del Ciclo de la respuesta Sexual, Adaptado de Basson R. 2001.

¿Qué factores dificultan la respuesta sexual?

Algunas de las causas más comunes por las que puede haber dificultad para tener una respuesta sexual, ya sea el deseo, excitación u orgasmo, pueden ser:

  • Falta de experiencia y miedo durante las primeras relaciones.
  • No estar en un lugar tranquilo, temor a ser sorprendidos o tener relaciones sexuales “a la rápida”.
  • Temor al embarazo.
  • Temor de no gustarle a la pareja o encontrarse físicamente no deseable.
  • Las enfermedades físicas y psicológicas, como depresiones, estados de ansiedad
  • Consumo de drogas y alcohol pueden influir en el deseo y la respuesta sexual.
  • En la vida de las personas pueden existir transitoriamente estos problemas, pero la mayoría de las veces, cuando existe una buena comunicación con la pareja, estas dificultades se pueden solucionar, de no ser así, se puede buscar ayuda profesional.

¿Qué sucede en el cuerpo cuando se tienen relaciones sexuales?

Todo el cuerpo de una persona participa de una u otra manera en la actividad sexual. La piel enrojece y se hace más sensible, se eleva la temperatura del cuerpo, a veces se transpira, el corazón late más rápido y la respiración se acelera. Hay personas que gimen o se quejan durante el orgasmo, todas las personas lo sienten y reaccionan de manera diferente

¿Qué pasa en las personas con genitales masculinos?

El pene es el órgano masculino especialmente sensible a la estimulación sexual. La punta del pene se llama glande y es la zona más sensible del pene. El glande está cubierto por piel, que se llama prepucio, y que se retrae durante el coito. Durante la excitación sexual las venas se llenan de sangre a presión y esto hace que se produzca la erección y se ponga duro, lo que permite que el pene pueda penetrar la vagina, boca o ano. Además produce un líquido pegajoso que ayuda a humedecer, llamado líquido preseminal, en el que hay espermios, aunque en menor cantidad que los que hay en el semen. En el momento del orgasmo se producen pequeñas contracciones en el pene y los testículos que son placenteras. También se produce la eyaculación o salida del semen.

La orina también pasa por el pene, pero la orina y el semen nunca pasan al mismo tiempo, pues existe una válvula que cierra el conducto (llamado uretra) cuando la persona va a orinar o a eyacular.

El tamaño y la forma del pene cambian entre las distintas personas y no tiene relación con la habilidad de dar o recibir placer en una relación sexual.

Las personas que tienen pene,  tienen en su mayoría, un periodo de tiempo, de duración variable, en que no pueden tener una nueva erección luego de haber tenido un orgasmo y eyaculación.

¿Qué pasa en las personas con genitales femeninos?

El clítoris es la parte más sensible de los órganos sexuales. Está cubierto por la unión de los labios menores justo debajo del Monte de Venus, por lo que apenas puede verse su primera parte (“cabeza” o glande del clítoris), pero al tocarlo se siente como un cordón. Se puede estimular, frotándolo, entonces se hincha y se endurece, produciendo excitación o placer sexual.

La estimulación del clítoris (directa o indirectamente) es lo que genera orgasmo en las personas de genitales femeninos.

La vagina es un canal elástico que va desde el cuello del útero hasta el exterior. La persona, al excitarse, produce un líquido en los genitales, que sirve para humedecer la vagina y hacer que la penetración no duela si se llega a producir. Durante la actividad sexual, las paredes de la vagina se expanden y se contraen provocando placer. También se producen contracciones del útero y en la parte interior de las piernas que son placenteras. Cuando hay un orgasmo, las contracciones son más intensas y luego más suaves.

Cuando la persona no ha tenido relaciones sexuales se puede encontrar además un delgado repliegue, que tapa parcialmente la entrada de la vagina, llamado himen. Cuando la persona tiene su primera penetración a través de la vagina (de pene, dedos, juguete sexual, etc.), el himen, a veces, se rompe y sangra, pero algunas personas a pesar de tener órganos genitales femeninos, nacen sin himen, o no les sangra ni se rompe en su primera penetración y eso es normal.

Algunas personas pueden haber más de un orgasmo en una misma relación sexual (multiorgásmicas), en cambio a otras, este puede producirse una sola vez o podrían no tenerlo.

ABSTINENCIA SEXUAL

La abstinencia sexual es no tener relaciones sexuales penetrativas con otra persona, es decir, no llegar a la penetración ni por vía vaginal ni anal (no llegar al grado 4 de petting). La abstinencia puede prevenir el embarazo y las infecciones que se transmiten por vía sexual.

La decisión de posponer las relaciones sexuales, hasta cuando la persona se sienta física y psicológicamente preparada es algo que es bueno poder pensar y conversar. Lo ideal es que la abstinencia sea una decisión libre y responsable, y no que este determinada por temor.

Así también, el inicio de la actividad sexual, tanto propia, como con otra persona, depende de los sentimientos, deseos, desarrollo biológico y creencias de cada individuo y esta decisión debería ser tomada de manera responsable, libre y consciente. Antes de iniciar la actividad sexual con otra persona es conveniente informarse acerca de los métodos anticonceptivos que se podrían usar en caso de ser necesarios, para evitar un embarazo no planificado y de los métodos de barrera necesarios para no contraer alguna infección de transmisión sexual.

SEXUALIDAD Y DISCAPACIDAD

Las personas con discapacidad tienen, como todas los demás, necesidades afectivas y sexuales.

Una persona puede tener una discapacidad en distintas áreas y por diferentes causas: desde el nacimiento (ejemplo: Síndrome de Down), producto de una enfermedad crónica, por la consecuencia de un accidente o de una enfermedad adquirida durante la vida.

Los grados de discapacidad van a variar dependiendo de la forma y el modo en que comprometan el cuerpo, la mente y la vida en general de la persona: si es permanente, si aumenta con el tiempo, si produce dolor, si provoca algún defecto físico notorio o una dependencia mayor de otras personas.

Las personas pueden tener distintas reacciones cuando tienen alguna discapacidad, por ejemplo, sentimientos de aislamiento, baja autoestima, falta de ánimo, mal humor, rebeldía, manipulación, rechazo al tratamiento, una actitud sumisa o excesiva dependencia de su familia. Sin embargo, las personas discapacitadas tienen aspiraciones personales, sociales y sexuales, de la misma manera como pueden tenerla cualquier otra persona. Generalmente, ni la familia ni la sociedad está preparada para hablar de este tema, y se tiende a pensar que la discapacidad anula la vida sexual. Esto dificulta que la personas con discapacidad y sus cuidadores reciban orientación y apoyo.

A su vez, existe mayor riesgo de sufrir abuso sexual, violencia intrafamiliar, de adquirir una infección de transmisión sexual y/o de tener un embarazo no planificado cuando hay alguna condición que genere discapacidad. Esto debido a que el desarrollo sexual puede estar retrasado o disminuido, y las habilidades de comunicación y/o control de impulsos menos desarrolladas, lo que hace que muchas veces se tenga relaciones sexuales con otra persona sin usar protección.

A veces también, la familia puede sobreproteger tanto a la persona que la hace mantener una actitud de permanente dependencia que le impide tener una vida sexual.

Para la persona discapacitada es fundamental:

  • Aceptar su enfermedad
  • Lograr el mayor grado de integración en la sociedad
  • Ser lo más independiente posible (autonomía)
  • Entender que la sexualidad no se gana ni se pierde con la enfermedad o la discapacidad
  • No creer que el coito es lo más importante o la única manera como se puede vivir la sexualidad
  • Consultar con profesionales de salud al respecto de su condición especial para vivir la sexualidad
  • Lo ideal es que la familia aborde el tema desde la infancia, que no ignore o castigue la expresión de la sexualidad, que sea capaz de poner límites y reglas, que esté alerta frente al abuso sexual, que no desprecie o compadezca a la persona con discapacidad, y que le permita desarrollarse de la mejor manera posible.

EDUCACIÓN SEXUAL

El derecho a la información y a la educación es un derecho humano esencial e incluye la educación para la vida sexual y reproductiva.

A pesar de la importancia que tiene en la vida de todas las personas, y de la necesidad y normalidad de hablar del tema, existen pocos lugares donde se puede hablar de sexualidad de manera íntima y abierta. La razón por la que las personas no hablan de sexualidad se debe, entre otras, a que todavía existen muchas creencias erróneas y prejuicios, miedos, tabúes, etc., que impiden hablar del tema en un ambiente de confianza y, especialmente de confidencialidad, es decir, donde la privacidad de la información y el respeto por las opiniones y diversidad, sea lo fundamental.

La familia tiene un rol formador muy importante desde la primera infancia, de esto depende como la persona pueda percibir, desarrollar y vivenciar su sexualidad, muchas personas reciben las primeras informaciones sobre sexualidad en los medios de comunicación (internet, redes sociales, televisión, etc.) y con sus amistades. La familia debería transformarse en un espacio, de apertura y entendimiento en lo referente a la sexualidad humana de manera creativa, pero muchos padres y madres no han tenido educación en esta materia o tienen miedo de hablar de estos temas con sus hijas e hijos. Por esto, las familias deberían ser apoyadas para poder cumplir con esta importante misión. Los establecimientos educacionales también tienen responsabilidad en la educación para la vida sexual y afectiva pero existen aún grandes carencias de programas, recursos y políticas públicas eficientes en Chile.